...En este segundo mensaje voy a detenerme un momento.
Tallaferro explica la homosexualidad partiendo de la afirmación de que ésta, no es más que la derrota de una de dos masculinidades que luchan entre sí. Me explico. Él afirma que, al contrario de lo que se cree, las conductas homosexuales (inclso las efímeras) se dan muchísimo más en los lugares en donde hay una gran concentración de hombres, como son los SEMINARIOS y EL EJÉRCITO.
Muchos padres intentan revertir la homosexualidad de sus hijos inscribiéndolos en estos lugares con la errónea idea de que la convivencia con hombres, les hará comportarse como tales (qué ingenuidad, esa hipótesis suena exageradamente conductista); pero lo cierto es que NO ocurre así. Con la conlcusión del Complejo de Edipo, los hombres terminan identificándose con el padre del mismo sexo, asumiendo así las conductas y actitudes propias de esta introyección. Por lo tanto, puede afirmarse que el hombre siempre busca el dominio sobre la figura femenina (es decir, busca tener el papel activo en esa relación). Lo que sucede cuando dos hombres se relacionan entre sí, con ausencia total de la figura femenina (como es el caso del Ejército), es que las masculinidades de ambos comienzan una lucha inconsciente por tomar el dominio. Ambos hombres desean someter al otro. Entonces, cuando uno de los dos triunfa, el hombre derrotado asume su condición de dominado (papel pasivo)*, y es entonces cuando surge la homosexualidad explícita.
Pareciera que esta explicación se aleja totalmente del tema de la caballerosidad, sin embargo NO es así. Es necesario tenerla presente para comprender por qué se da, en ocasiones, la conducta caballerosa entre hombres: GENERALMENTE, UN HOMBRE ES CABALLEROSO CON OTRO CUANDO LO CONSIDERA MÁS DÉBIL O INFERIOR; ENTONCES, QUEDA CLARO QUE CUANDO UN HOMBRE ES CABALLEROSO CON OTRO, LO QUE REALMENTE INTENTA, SIN DUDA, ES SOMETERLO, OTORGARLE EL PAPEL PASIVO (FEMENINO) DENTRO DE ESA RELACIÓN, CON EL ÚNICO OBJETIVO DE RESGUARDAR, ÉL MISMO, SU MASCULINIDAD...
* No sucede lo mismo en el niño que atraviesa el conflicto edípico, en ese momento, surge la disyuntiva en él entre, querer domiar al padre, ó someterse a éste por representar la figura de identificación.
Continuará...





