Esta entrada quiero dedicársela al doctor Éric García, por haber sido capaz, en sólo un año, de contagiarle a un grupo apático el amor por la Psicología, por permitirnos también ser parte de ese fuego cruzado entre su propuesta y el Psicoanálisis; por hablarnos de psicópatas, psicopatologías, cerebro, entorno, etcétera; por habernos hecho sufrir con exámenes interminables que hoy podemos presumir de haber superado; quiero agradecerle cada "cómo estás", "te sienta bien ese color", "al rato bajo y nos echamos un partidito", porque ninguna de esas frases venían incluídas en el programa curricular.Quiero agradecerle todo lo que implicó este año, son tantas cosas que me parece lógico no mencionarlas todas; pero quiero agredecerle, sobre todo, la confianza adulta que deposita en la juventud, en la universidad y en la Psicología, y es que ahora sabemos que sea cual sea el enfoque, las guerras interdiciplinarias son saludables y hasta necesarias; y entonces, personalmente, me comprometo a ser un psicoanalista que le dará muchos dolores de cabeza, porque creo que no hay un mejor modo de corresponder a la esperanza depositada en nosotros, que ser profesionales dignos de ser escuchado o leídos.
Ahora que venga lo que sea, y que su camino siga siendo dibujado por unas alas poéticas, y andados por unos pasos firmes, y que siempre, apesar de lo riguroso que es el tiempo, tenga oportunidad de sentir nostalgia por lo venidero.
GRACIAS POR TODO.
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